De la constitución oficial de la iglesia . . .
Esta entidad religiosa, como comunidad de fe, como institución confesional o asamblea de creyentes, ha sido comisionada por Dios al mundo para administrar su Palabra y crear las condiciones que permitan la vivencia de la fe de acuerdo con las Sagradas Escrituras.
Este compromiso cristiano asumido coherentemente y en lógica de fe intenta llevar el Señorío de Jesucristo a la sociedad, proclamando que la Palabra de Dios revelada en la Biblia es soberana en todos los dominios de la existencia por ser la expresión del Dios Creador y Salvador.
Los miembros de esta entidad religiosa evangélica sostenemos como de ineludible deber manifestar activamente nuestra fe religiosa en las diversas esferas de la vida y de acuerdo con las vocaciones y competencias varias que Dios dispensó a cada uno.
Es pues objetivo dominante, el cumplir la divina comisión de proclamar el evangelio de la gracia salvadora y reconciliadora de Jesucristo.
Esta entidad religiosa reconoce que es en todos los ordenes de su actividad espiritual y en su gobierno, dependiente de Dios y de las normas estipuladas en su Palabra; pero es autónoma en relación con otras comunidades religiosas aunque estas profesen la misma fe y se rijan por idénticos principios, si bien, conservando siempre la unidad y fraternidad colectiva de sus congéneres.
Esta entidad religiosa, como comunidad de fe, como institución confesional o asamblea de creyentes, ha sido comisionada por Dios al mundo para administrar su Palabra y crear las condiciones que permitan la vivencia de la fe de acuerdo con las Sagradas Escrituras.
Este compromiso cristiano asumido coherentemente y en lógica de fe intenta llevar el Señorío de Jesucristo a la sociedad, proclamando que la Palabra de Dios revelada en la Biblia es soberana en todos los dominios de la existencia por ser la expresión del Dios Creador y Salvador.
Los miembros de esta entidad religiosa evangélica sostenemos como de ineludible deber manifestar activamente nuestra fe religiosa en las diversas esferas de la vida y de acuerdo con las vocaciones y competencias varias que Dios dispensó a cada uno.
Es pues objetivo dominante, el cumplir la divina comisión de proclamar el evangelio de la gracia salvadora y reconciliadora de Jesucristo.
Esta entidad religiosa reconoce que es en todos los ordenes de su actividad espiritual y en su gobierno, dependiente de Dios y de las normas estipuladas en su Palabra; pero es autónoma en relación con otras comunidades religiosas aunque estas profesen la misma fe y se rijan por idénticos principios, si bien, conservando siempre la unidad y fraternidad colectiva de sus congéneres.

