|
Reflexiones personalesDecir que conozco a Dios sería pecar de la más torpe
ingenuidad o de la más arrogante presunción. Pero decir que no le
conozco sería negar la autenticidad de su revelación de sí mismo;
sería, en fin, negar su obra de gracia en mi vida.
Estas son historias reales de cómo Dios sigue obrando en las vidas de hombres y mujeres de nuestro tiempo.
Juan
En la actualidad tengo casi 47 años, y cuando yo acepté a Dios como mi Señor era por el año 1975 (quiero hacer ver que en aquella época no había ni libertad religiosa y era una época de muchos cambios en España). Mi familia era una familia como tantas, es decir, católica no practicante, y una familia humilde que prosperaba pero con muchos problemas. Yo soy el primogénito de 4 hermanos y eso significaba entonces (y más en mi familia) que yo era casi un 2º padre en mi casa, aunque por aquel entonces yo ya empezaba a meterme en problemas y no llevar una vida muy ordenada (mas bien todo lo contrario), un día me encontré con un antiguo amigo y me dijo que había un Dios que murió por mi .....y que además era un Dios vivo. ¿Pero qué me decía éste que yo tan bien conocía? que además era tan .....gamberrete.....como yo.....pero me decía que podía ir yo directamente a Dios, reconocer mis pecados y entregar mi vida reconociéndolo como mi Señor, y que incluso, no tenía que ir a ningún sitio (que podía hacerlo en mi casa, en mi cuarto si queria) y que Dios murió pero que resucitó y que no era un Dios muerto ni ajeno a mi si yo le permitía entrar.....todo esto me lo hablaba con tanto entusiasmo y con tanta convicción (yo sabía como era el que me hablaba .....) que decidí ir a donde se reunían, era una iglesia católica .....y vi un grupo de chicos entregados a Dios, vi como cambiaban la vida de estos chicos (la de mi amigo era evidente) y pensé que si Dios realmente existía que yo necesitaba de Él. Hoy incluso desde la lejanía de aquello puedo decir que Dios existe .....mi vida cambió totalmente, cambió incluso mi entorno familiar, y Dios obró a mi alrededor llenando todas las cosas a mi alrededor .....no quiero decir con esto que todo me ha ido como un camino de rosa desde entonces .....ha habido tiempos malos, e incluso tiempos de alejamiento .......pero Dios siempre ha estado ahi fiel .....y es un Dios a nuestro alcance que llena nuestras vidas.
Daiana
Entregué mi vida a Cristo en un maravilloso mes de abril, del año 2.004. Gracias Señor por haberme quitado el velo y por haberme permitido conocer cuan grande y maravilloso es tu amor para con nosotros......Nací en una familia ortodoxa rumana que me enseñaron a amar a Cristo, pero el mensaje de la salvación nunca me lo dieron ni me explicaron que hizo Dios por mí y por ti. Con 18 años salí de Rumanía para ir a España. El camino estaba lleno de espinas y muy pocas rosas, y había un vacío en mi vida; mi vida era dolor y sufrimiento......Pero Dios, en su inmenso amor, me miró.....no se puede medir el amor que Dios tiene para nosotros. Así que, mandó a mi casa a un creyente que empezó a hablarme de Dios, y me regaló una Biblia.......y me dijo......no es un libro cualquiera, es el mensaje de Dios para cada uno.....yo no te voy a decir nada, voy a orar, y hazlo tú también, para que Dios te dé sabiduría para entender el mensaje de la Biblia. ¿Te imaginas? Dios tocó mi corazón, me quitó todo el sufrimiento y la angustia que sentía. Puso amor donde antes había dolor, y mi vida cambió totalmente. Encontré una iglesia y la primera reunión que asistí se hizo en la parcela de la iglesia, al aire libre, y fue algo que no puedo explicar con palabras. Sólo tienes que ver mi cara cuando hablo. El mensaje de la salvación era la primera cosa que Dios me reveló....Dios entregó a su hijo para morir en la cruz, para que tú y yo, con sólo creer en su nombre, seamos salvos. Resucitó el tercer día, y algún día volverá por nosotros. El amor del Señor y la vida caminando con Cristo, las dos cosas juntas, son lo mejor que uno puede desear en la vida. Espero que que cada uno lo encuentre.....Si Dios está llamando a la puerta de tu corazón, déjale entrar.......cambiará el dolor por el amor, y cuando pasas necesidades, nunca te soltará de la mano. Todo es más fácil cuando caminas de la mano de Jesús. Dios me permitió seguir en la iglesia, me bauticé; y mi marido también se bautizó. Los milagros que Dios ha hecho en mi vida son tantos. Hemos pasado por momentos duros, pero Dios ha sido nuestro pilar, y nunca nos deja......Te animo a que pongas tu confianza en Cristo; déjale a Él tus problemas y preocupaciones. Él te contestará. Te ayudará a escoger el camino correcto. Sólo hay que creer y confiar.....Qué Dios bendiga a cada uno.....y lo que le pido es sabiduría en el camino hacia la salvación.....la Biblia es de donde uno aprende las cosas que nos manda Dios. ¡¡¡¡Gracias Señor por tu inmenso amor!!!!
Yo empecé a seguir al Señor a raíz de la separación de mis padres. Me encontraba en una situación muy dolorosa para mí, ya que mi padre abandonaba mi hogar y mi madre sufría constantes depresiones. Un día, mi madre decidió ir a una iglesia cristiana conmigo y allí conocí al Señor. A mis 18 años, estoy muy agradecida por lo que el Señor hizo en mi vida y en mi familia y cada día que pasa me convenzo más de que el Dios que me rescató un día de una vida de dolor y sufrimiento, es el Dios Todopoderoso que con su infinita misericordia, nos brinda su amor y su paz cada día.
JeffNací en una familia cristiana. Para ser más preciso, mis padres se hicieron cristianos cuando yo era un bebé, porque no lo eran antes. Ya sé lo que mucha gente dice, "tú eres lo que te enseñaron de pequeño." No dudo que hay algo de verdad en esa declaración. Hoy por hoy doy las gracias a Dios por mi situación familiar, y me siento como un ser privilegiado. No obstante, confieso que no siempre me he sentido así. También sé de mi propia experiencia en la vida que cuando viene a la creencia en Dios, es algo muy personal. Dios tiene hijos, pero no tiene nietos. A lo mejor, de pequeño aceptas casi todo lo que los padres te dicen. Ya sabes, lo de los reyes magos, el ratoncito Pérez, y como no, la existencia (o no) de Dios. Lo que pasa es que, con los años, las personas vamos experimentando cosas propias, y también vamos formando nuestras propias opiniones. Por lo menos en mi caso, yo no podía quedarme con cosas que yo no había comprobado por mí mismo. Y así ha sido en mi vida. Llevo 34 años viviendo la vida, separado de mis padres, y no por una distancia cortita. He vivido los últimos 25 años en el otro lado del mundo. He comprobado, y hoy afirmo, que la existencia de un Dios creador y amoroso es la única explicación satisfactoria de mi existencia. Es más, por medio del estudio de la Biblia (que Dios mismo dice que es su palabra para la humanidad), he llegado a conocerle a este Dios personalmente. Y esta relación hace una diferencia fundamental en mi vivir diario. Su amor incondicional, su fidelidad, su paz, su gozo, y su esperanza (para mencionar sólo algunas bendiciones que recibo de esta relación con Dios) me alientan y me animan una y otra vez, tanto en las dificultades como en las alegrías. De mi relación personal con Jesucristo, recibo una seguridad que me fortalece todos los días de mi vida.
Joven fui y he envejecido, y no he visto justo desamparado ni a su descendencia que mendigue pan. (Salmo 37:25)
|