¿Y qué pinto yo en el plan de Dios?
Dios nos ha dado diferentes dones, según lo que él quiso dar a cada uno. Por lo tanto, si Dios nos ha dado el don de profecía, hablemos según la fe que tenemos; si nos ha dado el don de servir a otros, sirvámoslos bien. El que haya recibido el don de enseñar, que se dedique a la enseñanza; el que haya recibido el don de animar a otros, que se dedique a animarlos. El que da, hágalo con sencillez; el que ocupa un puesto de responsabilidad, desempeñe su cargo con todo cuidado; el que ayuda a los necesitados, hágalo con alegría. (Romanos 12:6-8)
¿Cuál es tu don? ¿Cuál será tu servicio a Dios y a los demás? Verdaderamente, el gozo se encuentra en el humilde servicio hacia los demás. Te preguntas, ¿qué puedo hacer yo? La respuesta es, mira a tu alrededor. Donde ves a la gente, si miras atentamente, verás necesidades, y tú puedes cumplir algunas de esas necesidades, si estás dispuesto a entregarte al servicio de los demás.
Es difícil de creer que Dios ha decidido utilizar a personas, a sus hijos para llevar a cabo su obra en la Tierra. No obstante, lee la Biblia y verás que es así. Y, entre todos, Dios nos puede usar para cambiar el mundo, comenzando con la persona que tenemos a lado.
¿Dónde vas a colocarte? Aquí tienes una oportunidad de empezar.
Hazte voluntario hoy.





